A veces la carencia puja fuerte y no nos damos cuenta, a veces queremos querer a otrxs y no nos damos ese cariño a nosotrxs, a veces nos permitimos tantas cosas de manera inconsciente.

Vivimos en un momento de nuestra historia como humanidad, o como sociedad específicamente en la cual estamos intentando resolver, sanar y solucionar un montón de carencias materiales y problemas sociales que se fueron acarreando con la instalación del capitalismo como eje económico cultural central. Este efecto, nos ha convertido en personas altamente conscientes pero a la vez altamente culposas e incluso moralistas no solo con lxs demás si no que con nosotras mismas. Y me detengo en este punto, porque creo que es muy relevante entender que nuestra psiquis, y en muchos casos nuestras acciones pueden contradecirse con posturas ideológicas que nos atañen. Por eso, te invito en este post a que saludes a tu sombra, y que partamos de la base que estamos siempre aprendiendo y que nadie es ni será perfecto.

Dicho esto, quisiera detenerme en la diferencia que radica entre admirar y envidiar; la envidia, si bien al igual que los celos, deviene desde una sensación de inseguridad y/o carencias. Estás sensaciones se acrecientan cuando se disponen las relaciones en un marco capitalista donde toda estructura está normada bajo el parámetro de la competencia.

Entonces, qué ocurre; a veces estamos conociendo a alguien, o algo bueno le sucede a unx cercano, o miramos otras experiencias ajenas desde la visión de “pucha yo no puedo/ojalá fuese así/yo no tengo eso” lo cual no implica per se una sensación de admiración, ya que no me veo reflejada en aquella persona, no veo aquello que me gusta y me prende brillando, sino que reflejo en le otre aquello que me angustia o no me tiene a gusto. O sea ver el vaso medio vacío.

Cómo lo podemos trabajar? Primero debemos aceptarnos como personas con dolores y sombras, nadie jamás nunca será pura luz porque a veces la herida puja fuerte del inconsciente hacia afuera. Pero lo que si podemos hacer es darle batalla a la envidia trabajando la admiración sana, re pensar el comentario, pensamiento o situación; qué es lo que me gusta? Qué me interesa rescatar de esta persona? Qué acciones concretas haré para acercarme e integrar aquello que admiro de otrxs en mi? Hacernos las preguntas indicadas nos llevarán a respuestas más propositivas.

Te has visto en este tipo de situación?

Por Josefina Cerda (@josafana)

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Escuela Natalia Dufuur
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