Sí, de verdad, y aunque pienses que lo haces, insisto; es necesario ahorrar energía. No sé si lo había comentado en otra entrada, pero bueno soy un poco repetitiva y creo que en la repetición está el arte de la constancia y con eso del aprendizaje.

 

Hace unos días, con un grupo de amigues nos estábamos comentando que percibíamos el tiempo pasando extremadamente rápido y que esto podría ser por la pandemia.

Fue entonces que recordé una reflexión que hizo mi psicóloga en una de las sesiones que tuvimos; yo estaba hablándole sobre la importancia que le estoy dando a ahorrar energía y evitar ciertos conflictos que pueden dañar mi sensibilidad – debido a que estamos en un contexto bastante vulnerable – y que, a diferencia a la etapa de la adolescencia donde uno pasaba de drama en drama, hoy 15 años después ya no tengo la capacidad de soportar tanta tensión. A esto ella me preguntaba retóricamente ¿Qué son las emociones?  para responderse: son cuerpo y cuando un cuerpo tiene mucha energía onse encuentra sano las emociones pueden pasar rápidamente por ahí. Pero cuando un cuerpo va envejeciendo ese cuerpo  procesa de una manera más lenta.

Volviendo a la escena con mis amigos y a propósito de la pregunta sobre el tiempo; si a los 15 años en un año por ejemplo tuviste 10 grandes procesos emocionales es normal que al ir creciendo y por ende envejeciendo tu cuerpo no logre soportar la misma cantidad de procesos. Y si a esto se le suma el cansancio de la pandemia, entonces pareciera que estamos viviendo poco.

Quizás el tiempo se percibe más rápido porque antes podíamos vivir diversidad de experiencias y emociones en muy poco tiempo. También existe la teoría de que el tiempo pasa más rápido cuando lo pasas bien o qué pasa lento cuando es al contrario (dato rosa: hay una serie de Netflix que se llama “100 humanos” donde intentaron comprobarlo pero no llegaron a un resultado conclusivo).

Volviendo al tema principal, me pasa mucho que, sobre todo en invierno, me recojo un montón. Y pienso tiene que ver con la necesidad de calor y de ahorro energético a la que te enfrenta el frío. Esto sumado a contexto pandemia me ha hecho caer en cuenta de una suerte de indisposición emocional, en tanto que, estar indispuesto emocionalmente no solamente aplica a cuando no quieres tener una relación, me refiero a este término como cuando uno simplemente puede no tener la capacidad de procesar tantas emociones (algo así como cuando el computador está el 100% en procesos y necesitas ir cerrando ventanas).

Por eso mi llamado es a intentar ahorrar lo máximo energía para poder tener un cuerpo dispuesto a experiencias emocionales que nos transforme para mejor o incluso, ahorrar energía para tener un cuerpo disponible para experiencias emocionales urgentes.

Todo le pasa al cuerpo, incluso lo que nos sucede a nivel mental y emocional; así es también viceversa. Ahorra para tener un cuerpo que experimente placenteramente el tiempo, las emociones y tenga la energía para nuevos procesos. Al igual que cuando empezamos a recortar en gastos para un nuevo proyecto. ¿Qué aspectos crees que te drenan energía innecesariamente?

Por Josefina Cerda (@josafana)

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Escuela Natalia Dufuur
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