La historia detrás de estos caballitos

Estos caballitos que ven acá parecen ser un simple accesorio pero la verdad es que que me han acompañado desde siempre,  muchas veces me han preguntado donde los compré o si los vendo así que hoy en este día tan importante para mi  les quiero compartir la historia detrás de ellos.

Vengo de una familia que toda la vida se ha sacado la cresta y admiro profundamente a mi padre y a mi madre que sin tener nada nos sacaron adelante reinventándose miles de veces y lo mas importante fue que a pesar de todos sus miedos y experiencias difíciles nunca nos cortaron las alas para poder perseguir nuestros sueños confiando en que seriamos capaces de superar todos los obstáculos que se nos aparecieran por delante y así ha sido.

A mis doce años tuvimos la crisis económica más grande de la que tenga recuerdo, en ese momento ya no eran suficientes los malabares que mis papas tenían que hacer para poder sostenernos, pero el universo es maravilloso y nos entrego la posibilidad de poner un carrusel en el norte para poder salir adelante (si, esos caballitos que ven acá son de ese carrusel). Me emociona el recordar con orgullo todo el trabajo y sacrificio que eso significó, lo que aprendimos y también lo que nos terminó costando como familia.
Los caballitos hasta el día de hoy me han acompañado en mis diferentes etapas  y significan todo el camino recorrido para estar donde estoy ahora, me recuerdan todos los días de donde vengo, que nada es gratis, ni nada cae del cielo, son parte de mi historia y biografía junto con la de mi familia.

Hace casi tres años atrás, después de varios años dictando clases por aquí y por allá tome uno de los desafíos mas grandes de mi vida;  poner mi propio estudio. En ese tiempo no tenia ni un peso y alrededor de 30 alumnas. Pero siempre mis ganas de intentarlo fueron más grandes y como siempre tuve a mi familia detrás dándome toda la fuerza y a mis alumnas que ya desde entonces le daban todo el sentido a este gran sueño.

Este estudio significó una infinidad de aprendizajes tanto en lo profesional como en lo personal. Mis alumnas se convirtieron en grandes maestras para mí y pude crear un espacio seguro y lleno de amor para ellas. Armamos un equipo de trabajo maravilloso que se convirtió en una familia. Abracé mi sombra y me enfrente a mis miedos más profundos. Crecí como nunca y todos los días agradecí al universo por la fortuna de poder dedicarme a lo que más amo.

Pero desde el estallido social que fue muy difícil lograr mantener este espacio, tanto en energía como económicamente, ya que estábamos ubicados en Bellas Artes. Sin embargo, después de varios meses de trabajar muy duro con mi compañero pudimos revertir esa crisis y repuntar como escuela. Pero, justo cuando logramos hacerlo llegó de sorpresa (como para todos) la pandemia obligándonos nuevamente a cerrar el espacio.

Hace unos meses decidimos dejar nuestro departamento y nos la jugamos todo al venirnos a vivir al estudio para darle otra oportunidad a este espacio y reinventarnos a este nuevo formato Online que desconocíamos. Este cambio vino acompañado de una incertidumbre tremenda. El motor fue la Escuela y lograr salvarla nuevamente.

El cambio a lo online ha sido una de las experiencias mas maravillosas por muchos motivos. Uno de ellos es que logramos llegar a muchas mujeres que por tantas razones no podían venir a la escuela física. Teníamos miedo a los desafíos que podía presentar este nuevo formato y lo que se perdería del formato presencial. Como esos abrazos tan echados de menos. A pesar de todo esto, es increíble ver lo que se ha formado de manera online. Poder ver tantas caras nuevas, poder compartir con las alumnas a la distancia y brindar ese espacio seguro desde sus propios hogares ha sido disruptivo. La hora que tiene cada curso a la semana se ha transformado en una necesidad básica para muchas, tanto como para nosotros, en esta pandemia. Se volvió en terapia y en apoyo para poder sobrellevar el encierro y muchas otras cosas vividas en los últimos meses. Hemos llorado y reído a la distancia convirtiendo este tiempo en un verdadero tesoro.

Cuando estábamos en este proceso de cambio, habiendo dejado el departamento y volviendo a vivir al estudio, nos entraron a robar. De esta manera nos arrebataron toda la paz y nos llenamos de inseguridad. La verdad es que este último tiempo ha sido muy difícil para nosotros, no por las cosas materiales que perdimos si no más bien por todas las noches en vela en las que hemos tenido miedo. Ha sido una experiencia agotadora, donde hoy nos lleva a un estado donde lo único que queremos es volver a sentirnos seguros en nuestro hogar.

Pero creemos que todas las cosas pasan por algo y que esta es una hermosa oportunidad para dar un nuevo paso. Cerrar un ciclo para abrir uno nuevo.

Hoy después de casi 3 años dejo este espacio que me vio crecer y a tantas de ustedes también, honestamente siempre tuve miedo de que llegara este día pero hoy entiendo que la escuela no es el espacio físico donde se gestó sino que el espacio que reside en todos los corazones que la habitan, la escuela la constituyen todos quienes somos parte de ella y hoy ya no tiene limites.

Me encuentro con el pecho lleno de emociones. Abierta a recibir todo lo nuevo que viene,  vibrando alto en gratitud y abundancia de la mano del hombre que amo y que comparte la misma pasión que yo. Juntos cerramos las puertas de este espacio para abrir las de uno nuevo que nos espera con tremendos desafíos y oportunidades para crecer. No dejaremos de trabajar hasta hacer que el amor propio se haga costumbre y nuestra forma de rebelión será siempre desde el cuerpo. Esperamos con ansias el día en que podamos volver a abrir un espacio físico con nuevos cursos y más novedades. De momento, nos seguiremos acompañando a la distancia en formato online. Seguiremos enfocados en hacer crecer la Escuela y poder ir mejorando día a día. Brindarles ese espacio seguro de apoyo y confianza que les permita abrir sus alas es nuestra misión más linda y poderosa y en el formato que sea estaremos ahí. Bailando junto a ustedes.

A donde sea que me lleve la vida iré acompañada de mis caballitos. Me acompañan desde los días más difíciles de mi infancia hasta los días más hermosos de mi vida. Y a lo largo de los años siempre me han ayudado a volver al origen, como una raíz, que me lleva a honrar mi historia y cada uno de los desafíos por los que orgullosamente he tenido que pasar y hoy comparto con ustedes.

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Escuela Natalia Dufuur
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