¿Bueno, y cómo no vamos a sentirla si crecemos bajo tantos estándares de perfección y moralismo? Pero primero que todo, ¿cuándo nos frustramos? ¿por qué nos frustramos?

¿No les ha pasado que desean que todo funcione perfecto al primer intento? Bueno a mi sí, y me fui dando cuenta que tiene que ver mucho con la concepción de resultado como un factor más importante y relevante que el proceso mismo. Cuando nos enfrentamos a nuevas tareas o experiencias, lo más probable, al igual que un bebé que intenta ponerse de pie, es que caigamos, perdamos el equilibrio, quizás hasta nos golpeemos fuerte y esto sucede a lo largo de toda nuestra vida tanto literal como metafóricamente.

O sea, entiendo que nuestra forma de aprender nunca jamás es inmediata, si no que como humanos necesitamos de procesos, repeticiones y constancias, en qué momento se nos metió en la cabeza que debíamos ser “buenos” para algo en un primer intento.

Mucho de esto pienso tiene que ver con la educación que recibimos, la cual constantemente evalúa mediante notas el desempeño que tuvo un niñx al contestar una serie de preguntas en un tiempo acotado y marco específico, desvalorizando por completo el proceso de aprendizaje en sí mismo (o sea, no importa como llegaste a saber las respuestas el día de la prueba, lo único importante es que respondas “bien”). Entonces vamos creciendo entendiendo que lo único que importa siempre, lo único que llevará al “éxito” en este caso escolar, es el resultado. Esto luego, como era de esperarse, lo terminamos aplicando a todas nuestras áreas de la vida, perdiendo el impulso vital de aprendizaje por placer y sin presión.

Hoy eso si, como sociedad nos estamos cuestionando muchas cosas, y entre ellas, nuestra escala valórica sobre lo “bueno” y lo “malo”, para poder relevar el lugar de la subjetividad y el proceso personal como punto inicial y final de la evaluación más allá de un parámetro fijo externo.

Entonces, ¿cuándo sucede la frustración? Para mi tiene que ver con tener una idea fija de un resultado tipo que no responde a un proceso ni a una realidad personal. Cuando hacemos las cosas esperando algo tan especifico o comparándonos, la posibilidad de frustración es demasiado alta, básicamente porque no estamos proyectando en base a nuestra realidad.

El otro día, nuestra bella Natalia, subió a sus redes sociales un Reel donde daba ciertos tips para lidiar con la frustración en procesos de aprendizaje y me parecieron fundamentales así que acá van:

1.- No compararte jamás con los demás

2.- Tente paciencia, todes tenemos ritmos y maneras distintas de aprender, se amorose contigo

3.- Busca espacios seguros donde te sientas segura, donde el fin no sea una competencia y que valoren y potencien tu autenticidad

4.- LIBERA TUS EXPECTATIVAS

¿Y tú cómo lidias con la frustración?

 

Por Josefina Cerda (@josafana)

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on skype
Share on telegram
Share on whatsapp
Share on email
Escuela Natalia Dufuur
Escuela Natalia Dufuur

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

0
    0
    Tu pedido
    Tu carro está vacíoRegresar a Cursos