Últimamente -con la pandemia y la cuarentena- el teletrabajo, las redes sociales y toda interacción mediante dispositivo y virtualidad se amplificó de un modo estratosférico. Con esto, se abrió la puerta también a que la información corriese más rápido y muchas veces irresponsablemente, por lo que hoy quisiera rescatar los tres filtros para la comunicación de Socrates que, podemos aplicar en nuestra vida en general, pero que también aplica muy bien a cómo debemos tener ojo con lo que comentamos en las redes de otrxs.

Esto lo digo porque muchas veces nos volvemos policías de la vida, perseguimos a quienes seguimos exigiendo un nivel de coherencia y moralidad superior cuando en realidad, todxs somos humanos maravillosamente imperfectos, incoherentes e intentando crear una mejor realidad y sociedad.

El punto de vista que planteo no significa respetar la intolerancia, el odio o el daño, para nada. La intolerancia y el discurso de odio no debe respetarse, en este caso me refiero a situaciones más cotidianas e innecesariamente densas (puesto que existen otras situaciones necesariamente densas)

Muchas veces no nos damos cuenta que podemos estar haciendo un chiste, comentando algo, o preguntando algo con algún tipo de cizaña, esto muchas veces no es adrede, pero debemos entender que a falta de lenguaje corporal, tono de voz, etc, muchas veces lo que quiero decir puede mal interpretarse e incluso herir a otra persona, por eso es importante no solo satisfacer mi necesidad de expresarme si no que ser responsable de preocuparme cómo mi información llega al otro. Por eso a continuación, les presento los tres filtros para la comunicación.

Antes de hablar o escribir sobre algo:

1.- ¿Es verdad lo que vas a decir? ¿Te has dado el tiempo de comprobar la veracidad de tus afirmaciones? Si no lo sabes, ¿es necesario decir algo que no estás segurx que sea cierto?

2.- ¿Es bondadoso lo que dirás? puede ser que no sepas si es verdad a ciencia cierta, pero quizás no es tan relevante, y sí, es un comentario bondadoso que pueda alegrar a otrx.

3.- ¿Es necesario o útil que lo digas? En este punto, ya se expresa una urgencia en el decir; cuando no es algo bueno, y no tienes idea de si es verdad, quizás debes decirlo porque existe una necesidad mayor e imperante.

Una vez que pasaste por los tres filtros; si no es verdad, si no es bondadoso, si no es necesario o útil ¿para qué lo vas a decir?

Esta regla de filtros funciona muy bien para la vida, para detenernos cuando vamos a hablar de alguien, de una situación que no nos compete, cuando entramos en el campo del chisme o del daño propiamente tal. Recuerda que nunca sabemos las batallas que está librando la/el otrx en el momento que dejamos caer nuestras palabras sobre ella/el. Recordemos que cuando criticamos la sociedad en la que vivimos NOSOTRXS somos la sociedad y de nosotrxs depende el cambio.

 

Escrito por Josefina Cerda (@josafana)

http://www.educacion-emocional.com/los-3-filtros-de-socrates/

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Escuela Natalia Dufuur
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