El último tiempo, y cada vez que menciono este fenómeno/tipo de eyaculación femenina, muchas mujeres me escriben por interno para contarme sus experiencias; que no saben lo que es, que tuvieron su primera eyaculación tarde en sus vidas, que cómo se accede a ello. Es por eso que decidí abrir este espacio para contarles mi experiencia personal con la eyaculación.

 

Al igual que muchas mujeres o personas con vulva, me he visto enfrentada a un montón de preguntas sin resolver sobre mi anatomía a lo largo de mi vida. Y uno de esos tabú era que la vulva no eyaculaba como los penes, a modo de explosión (aunque sí podía verlo en el porno) pero nadie jamás me explicó técnicas ni procesos de placer en mi cuerpo.

 

Mis primeras relaciones sexuales, además de mis masturbaciones fueron obviamente encuentros más novatos con mi cuerpo, por lo que lo importante no era específicamente llegar al orgasmo, si no aprender a activar mi sexualidad. Pero recuerdo algo muy patente, y que quiero compartir, cuando estaba sintiendo demasiado placer siempre le pedía a mi compañero que parara, porque la zona estaba demasiado sensible y sentía que algo malo iba a pasar.

 

Ya creciendo y habiendo terminado mi primera relación de pareja, me fui de lleno a entender cómo funcionaba este cuerpo, me compré un vibrador pequeño y con lubricante exploré mucho más que antes, cómo inmiscuida en una búsqueda profunda, necesaria y personal.

Un día decidí llevarme al límite, o sea, no parar en el momento que siempre me detenía; y ahí descubrí que me daban ganas de hacer pipí. Entonces el siguiente día me cercioré de ir al baño antes del experimento y de nuevo, ir hasta el límite, sentir que me voy a hacer pipí y entonces solté; con ustedes, don squirt.

Tuve que parar, no por asco, si no porque necesitaba analizar la situación, ir a la parte mojada de mi cama, oler, tocar. Esto no olía a pipi, y de hecho, inmediatamente después me dieron ganas de ir al baño a orinar.

 

Posterior a eso, seguí la investigación y me llevé al límite cada vez que pude y luego más allá, después del squirt no termina todo, si seguía alcanzaba un tipo de orgasmo extremadamente placentero o “esquirtear” varias veces.

 

Todo esto me lleva hasta hoy, que sigo investigando en sexualidad y en tecnologías para aquello. Es por eso que hoy para terminar a quienes quieran alcanzar el squirt les tengo algunos consejos:

 

estimulación clitoriana (con manos, vibradores, la punta de una almohada, lo que sea que uses)
lubricante (cualquiera, idealmente en base a agua y si van a usar un juguete que no sea en base a silicona porque lo puede dañar)
paciencia: tómate tu tiempo, llega hasta el límite y no temas si sientes ganas de ir al baño (para tu tranquilidad anda antes)
Si pudiera recomendar un juguete en específico, ese sería el Satisfyer pro 2, ya que los juguetes succionadores funcionan de forma que estimulan el clítoris pero nunca lo tocan (sólo las ondas de aire) por lo que el clítoris logra aguantar más tiempo estimulado sin que empiece a ser desagradable por exceso de sensibilidad.

 

Por Josefina Cerda (@josafana)

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Escuela Natalia Dufuur
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